Parashá Yitro

 

Y Yitro, sacerdote de Madian y suegro de Moisés, escuchó lo que Dios había hecho por Moisés y por su pueblo Israel...

 

Esta parashá tiene por nombre Yitro, quien era el suegro de Moisés. La pregunta que surge de inmediato es: si lo más importante de esta parashá es que los hebreos escucharon la voz de Dios recitando los 10 mandamientos, ¿por qué la Torá empieza esta parashá mencionando al suegro de Moisés?

 

La Torá dice que Yitro vino para darle consejos a Moisés sobre la manera de tratar al pueblo de Israel. Añade la Torá que Moisés escuchó a Yitro y siguió sus consejos. ¿Cuál fue el consejo de Yitro para con Moisés?  Ve'atah Tzechesed. Traducido, quiere decir: “y tú  verás”. La frase completa de Yitro es: “Y tú verás en torno a ti y escogerás hombres capaces”.

 

Dice el Zohar que Yitro le mostró a Moisés el método para ver el mundo inferior, y esto precede a ver el mundo superior que se abrió en la revelación de los 10 mandamientos. El Zohar enseña que la energía interna de una persona se exterioriza en sus facciones, en su habla, en su caminar, y que todo es un código que nos permite saber lo que sucede en nuestro interior.

 

 

¿Cuántas veces no hemos escuchado la historia de una mujer  o de un hombre que estuvo casado(a) por 20 años, pero que nunca conoció en verdad a su pareja? ¿Acaso no es corriente que nos sintamos devastados, porque todo el mundo sabía que estábamos siendo engañados y que fuimos los últimos en enterarnos? Esta parashá se trata de quitarnos esos velos que nos impiden ver más allá del brillo externo de las cosas.

 

Nos sentimos atraídos por alguien por su apariencia externa, y así mismo, juzgamos a los otros por su color o su raza, si es pobre o rico, si parece inteligente o parece tonto. Yitro no enseña a ver más allá, a ver la energía interna de todas las cosas. En el Zohar esta parashá nos invita a prestar atención a los gestos y rasgos faciales, para que aprendamos a conocer con quién nos asociamos, con quién nos casamos, quiénes son nuestros amigos y a quiénes podemos confiarle cosas.  Sin ir muy lejos, acaso cuando alguien nos está mintiendo, ¿no se ve marcado en su rostro? O cuando alguien está enojado, ¿no se le deforma la cara? O cuando una persona te ve con arrogancia, ¿acaso no levanta el mentón y te mira como si tú estuvieras debajo de él?

 

En general, no lo detectamos porque no queremos verlo. El Zohar nos enseña que debemos prestarle atención a todo, observar al mundo  y a los que nos rodean para poder profetizar. Observar el mundo inferior es conocer el mundo superior. Sin embargo, sobre todo esto, el Zohar hace una gran advertencia: si usas esta herramienta para lanzar un juicio hacia los otros, entonces tú serás juzgado en la misma medida. Debo decir que la esencia del Zohar no es para enseñarnos a ver a los otros, sino para vernos a nosotros mismos. Observar a los otros tiene el propósito de ahorrarnos sufrimientos y perder tiempo en conflictos que pudimos haber evitado si supiéramos ver, como Yitro le enseñó a Moisés.

 

El objetivo de esta parashá es aprender a observarnos a nosotros mismos, y esto puede aportarnos gran información sobre lo que pasa dentro de nosotros. Presta atención ahorita mismo a tu cuerpo. ¿Cómo estás? ¿Tienes los hombros encogidos? Entonces estás reteniendo y controlando. ¿Tienes los brazos cruzados? Entonces estás cerrándote a la información que recibes. La forma como respiras denota tu estado emocional, y la forma de hablar señala la seguridad que tienes en ti mismo. Cuando un orador tiene un público en frente, puede detectar y modular la manera de dar la información, observando los gestos de los receptores. Debemos llegar al punto de que nuestros gestos y nuestro rostro sean coherentes con lo que queremos ser, y sobre todo no tratar de ocultar, ni disimular la energía que tenemos dentro, porque aceptarla es el primer paso para sanarla.

 

Debo decir que no hay fórmulas mágicas para esto. La observación es un aprendizaje que requiere desarrollar la percepción extrasensorial y el método es el estudio del nivel más profundo de la Torá: el Zohar. El libro de la Torá es la forma externa de la sabiduría, y, en ese estado, es el libro más leído del mundo, pero son pocos los que se atreven a entrar a los niveles más profundos de esta sabiduría y  ver la realidad de la creación.

 

Sin embargo, justo antes de dormir, podemos hacer una sencilla práctica que el Zohar nos enseña:  

 

                    Revisa lo que hiciste durante el día, para que entres en consciencia sobre las zonas que la Luz te mostró este día, y que debes corregir. 

 

                  Entrégale a tu alma cualquier situación que te perturbe, o, en su defecto, entrégale a tu alma el poder de traerte un mensaje desde el mundo de Atziluth, que es el mundo en donde ella va mientras dormimos. 

 

               Al despertarte en la mañana, anota las primeras ideas que te llegan porque ellas son los mensajes de la Luz para ti.

 

 

En cuanto a los otros: cuando podemos detectar la mentira en el rostro de una persona, no debemos juzgarla ni condenarla por esto, debemos, más bien, preguntarnos: ¿cuál es el miedo que le impide a esta persona decirme la verdad? Si encontramos la motivación de la mentira, podemos ver la raíz del problema y resolverlo desde el verdadero centro del conflicto, sin disimulos ni “pañitos calientes”. Debemos ir directo al grano, en lugar  de andar dando vueltas  alrededor de un problema, creando conflictos por cosas que no tienen importancia, sólo porque no podemos expresar nuestra verdadera molestia. Eso es lo que destruye las amistades y las relaciones de pareja.

 

No es por nada que esta parasha comienza diciendo: “y verás con misericordia”. Lo que no es misericordia desata juicio. Nótese que la palabra Tzechesed, inicia con la raíz Tze que en hebreo se deriva de justo, justicia y juicio, y lo que le sigue (Chesed) quiere decir misericordia. Por lo tanto, en esta palabra está contenido el equilibrio entre la justicia y la misericordia. Nosotros seremos medidos con la misma vara con la que medimos a los otros, así que bajo ningún concepto nos conviene hacer juicio sobre los demás, porque el juicio es severo. Esto se muestra en la Torá cuando, de la misma manera como Moisés comenzó a mirar con juicio a los hebreos que lo acompañaban con los consejos que Yitro le dio, de igual forma, los hebreos aprendieron a juzgarlo a él también.

 

Abrazos y hasta la próxima.

 

Los audios que siguen, a continuación, son la explicación de esta parashá, que está por demás, muy interesante y reveladora.

 

Descarga
Yitro parte 1 KR.mp3
Archivo de audio MP3 6.1 MB
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Yitro Parte 2 KR.mp3
Archivo de audio MP3 4.9 MB

 

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Comentarios: 3
  • #1

    Alicia (lunes, 25 enero 2016 21:23)

    Muchas gracias!

  • #2

    Maria Gabriela Pardo Arriojas (sábado, 20 febrero 2016 13:08)

    Shalom Maciel como es la forma en que se realiza el Shabath por favor y Agradecida por darnos nuevamente el Conocimiento de Kabalah... Abrazos y Bendiciones GRACIAS

  • #3

    Maciel (sábado, 20 febrero 2016 23:42)

    Shalom Maria Gabriela, shabbat esta explicado paso a paso en la parasha mishpatin que esta aqui
    http://www.kabalahrenovada.com/parash%C3%A1-semanal-del-zohar-ii/parash%C3%A1-mishpatim/, si al leerlo te surgen preguntas con gusto te lo contesto.
    Abrazos.

Kabalah Renovada 2015

 

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