Parasha Behar-Behukotai

 

Y le dijo el Eterno a Moisés en el Monte Sinaí: "Diles a los hijos de Israel: cuando lleguéis  a la tierra que os di, la tierra descansará por el Eterno. Seis años la sembrarás y seis años podarás tu viña y recogerás su fruto, pero el séptimo año (el año Shemita) será de sábado estricto para la tierra y para el Eterno: no sembrarás tu campo, ni podarás tu viña. Lo que crezca espontáneamente de tu cosecha del año anterior, no lo recogerás y no vendimiarás tu viña silvestre."


Behar significa montaña, palabra formada por la Bet  la Hei y la Resh de valor gematrico 207, igual que la palabra OHR (luz). En Kabalah aprendemos que el despertar de la conciencia se llama Monte Sinaí. Es ese momento en el que comenzamos a cuestionarnos el sentido de nuestra vida y que nos damos cuenta que hasta ese entonces hemos estado viviendo para satisfacer nuestros deseos egoístas.  

¿Por qué las cosas no me funcionan? ¿Por qué otros pueden y yo no? ¿por qué esto me sucede a mí? Todas estas preguntas son como pequeñas colinas en el camino hacia la montaña, hasta que llega el momento de elegir: subir a la cima de la montaña o quedarse en la parte inferior, seguir viviendo la misma vida de la cual nos cansamos, y otra vez esperar al próximo golpe. O subir  “La montaña del Sinaí” en donde recibimos la Torá, es decir en donde aprendemos cómo funciona el mecanismo del universo para dejar de ser arrastrados por la ley de causa y efecto.

 

Entonces lo primero que tenemos que preguntarnos es ¿cuál es la conexión entre el año Shemita y la montaña de Sinaí? Esto es porque sabemos que todas las leyes bíblicas fueron dadas en el Monte Sinaí, pero ¿por qué  el monte Sinaí es mencionado aquí y no se menciona cuando se tratan de otros preceptos en distintas porciones?

 

Aquí hay algo importante, este precepto del año shemita se aplica solo en la tierra de Israel, y el Monte Sinaí no está en Israel. Lo que quiere decir que esta ley no se aplica en el monte Sinaí.

Entonces, ¿por qué se menciona aquí? Cuando se le pide a un agricultor que no trabaje su tierra por todo un año, lo primero que piensa lógicamente es ¿de qué voy a vivir? O mejor aun, ¿qué nos importa a nosotros este precepto, si la mayor tierra que poseemos son unas maceta de nuestros balcones?

 

El Zohar es grandioso, sin él no podríamos comprender todo esto.  Fíjense algo Tierra que en hebreo se dice Eretz, que no se refiere solo a un pedazo de tierra literal, es nuestra tierra interna, nuestro Maljut que es la posibilidad de estar en control de nuestra vida.

 

Todo el secreto de esta lección está en el significado de la palabra Shemita, que tiene en su raíz en la palabra לשמוט  que significa soltar o dejar ir.

Dios nos creó con un solo propósito: brindarle a todas sus  criaturas infinito placer y satisfacción. Por eso somos vasijas, pues sin el deseo de recibir no podemos disfrutar de lo recibido. La vasija solo siente placer cuando sus deseos son complacidos, es decir, si no hay hambre no hay satisfacción al comer. Sin embargo, al recibir la luz, descubrimos que había aun un placer mayor que recibir, y ese era el de compartir, entonces quisimos también experimentar este deseo que está en contra de la mayoría de nuestra naturaleza. Indudablemente si el creador es uno, su esencia también es parte nuestra.

 

El problema que tenemos es que cuando tomamos algo para nosotros y  lo guardamos, nos convertimos en vasijas finitas pues la vasija se queda sin espacio para recibir ya que está llena. Entonces la luz que es dar infinito no encuentra espacio para darnos más. La luz no puede detenerse de dar. ¿ Qué sucede entonces? Nos hace presión y por cierto esto se siente como el dolor en el cuello y la tensión en la espalda. Todo eso de no trabajar la tierra es suelta,  deja ir. Es decir, el momento indicado para soltar y dejar fluir es cuando recibes algo y quieres quedártelo. Ir en contra de ese deseo de poseerlo, es lo que te permite ganar la luz del Monte Sinaí. Una vez que tus sefirot están llenas, para que esa luz llegue a Maljut, que es nuestra vida y nuestro universo personal, para que realmente puedas experimentar  ese placer y satisfacción que Dios quiere darte tienes que vaciarte,  tienes que dejar ir lo que que sea que  recibes.

Mis amigos, la vida es como el fútbol,  es un deporte en donde debes pasar el balón y contar con un equipo para triunfar. Pero también tenemos el fútbol americano, en donde vemos que  la mayoría de las veces el jugador corre agarrando el balón buscando llegar a la línea de gol. Mientras el jugador más tiempo retiene el balón, más golpes y acecho recibe del equipo contrario. Entonces, ¿quieres tomar solo para ti?, no pararan los golpes pues el universo te dice shemita,  suelta lo que tienes para que puedas tenerlo realmente. Esta es una gran paradoja para el ser humano.

La lección que el Ari nos deja para esta porción es verdaderamente profunda. El nos explica que hay un Shabbat semanal y un año shemita, que también se llama Shabbat. Sin embargo entre estos dos hay una diferencia, veamos esto: El ascenso espiritual de todos los mundos es la esencia del Shabbat. Es decir, cada mundo se eleva a un nivel más alto que el nivel en donde se encuentra durante el resto de la semana.

Específicamente Netzaj-Hod-Yesod-Maljut del mundo de Assia colectivamente asciende al nivel normalmente "ocupado" por Jesed-Gevura-Tiferet; entonces Jesed-Guevura-Tiferet asciende al nivel de Jojma-Bina-Daat; por consiguiente Jojma-Bina-Daat de Assia ascienden al nivel de Netzaj-Hod-Yesod-Maljut de Yetzira, y así sucesivamente hasta el principio original de la emanación misma.Todas las sefirot del árbol ascienden un nivel cada semana, por eso en Shabbat podemos lograr un entendimiento más amplio de todo, podemos mejorar nuestra percepción e inclusive afinar nuestra intuición.  Esta es la magia que sucede cada Shabbat de la semana.

¿Qué significa esta ascensión colectivamente?

 

Aunque cada sefira tiene su propia identidad, las sefirot del intelecto, de las emociones y de la manifestación funcionan juntas. Es decir Un "mundo" en la Kabbalah es un nivel de conciencia, es un reino en el que todo en este nivel comparte una conciencia común de Dios.

Un mundo inferior sostiene menos conciencia divina que Un mundo más alto, el cual sostiene más. El ascenso de los mundos en Shabbat, significa que cada nivel  es capaz de sostener temporalmente un nivel de conciencia de Dios, que normalmente es demasiado alto para ella.  Tan pronto como el Shabbat ha terminado, la realidad vuelve a su estado anterior, sin embargo quedamos manchados de eso que saboreamos en lo alto, lo cual nos impulsa a la elevación de conciencia durante la semana. Pues el entendimiento que recibimos durante Shabbat permanece. Es así como poco a poco elevaremos nuestro mundo colectivamente.

 

El Ari nos explica también que El año Shemita se llama Shabbat porque es similar en este aspecto al Shabbat. Todos los mundos ascienden a un nivel más alto que el normal, tal como lo hacen en el Shabbat semanal con excepción de los mundos superiores. Es decir durante todo un año solo suben los 3 mundos inferiores de Briah, Yetzira Y Assia. El nivel de Atziluth permanece justo donde se encuentra. Entonces nuestro mundo se acerca a Atziluth, que es el nivel de Sabiduría. Es decir, en el año Shemita tenemos la posibilidad de despertar a los niveles de consciencia superiores. De allí la relación entre el Monte Sinaí y el Shemita.

 

También hay un detalle importante, La cuarta de las cuatro sefirot inferiores, Maljut, no está situada debajo de las otras sefirot (como parecer indicar el dibujo del Árbol de la Vida), ella está detrás, de modo que podemos asumir que ocupa un nivel propio. Es por eso que durante Shabbat 4 sefirot pueden ocupar el nivel de 3. Es como cuando los pies se extienden y quedan ubicados a la misma altura que las caderas. En otras palabras Maljut está detrás de Yesod, y cuando se elevan en Shabbat entonces se ponen de frente.

Esta información nos sirve para madurar emocionalmente. Fíjense algo, esto significa que durante la semana, las emociones están un tanto divorciadas o desconectadas de sus medios de expresión, pues Maljut y Yesod se dan la espalda. De la misma manera que 2 personas que se dan la espalda se desconectan, así mismo sucede energéticamente arriba. Por eso aprendemos que durante la semana, estamos destinados a concentrarnos en la tarea de rectificar y elevar el mundo físico. En otras palabras solo lidiamos con los niveles del Maljut de Assia. Esto implica una desconexión temporal de nuestros seres superiores mientras nos adentramos en el  desierto de la realidad no redimida. A eso se le llama hacer trabajo a la mano, pero en Shabbat descansamos de este desafío. Entonces la conexión con el Yo Superior se da como un regalo,  abandonamos la lucha y nos dedicamos a ser feliz dejando todo en mano de Dios.

 

Hay algo que debe quedarnos claro: por debajo del mundo de Assia hay un mundo llamado árbol klipot, que es el residuo de los mundos del caos. Este árbol se mezcla con el árbol de Assia, inclusive el Zohar dice que centenas de miles de personas  vivimos en los niveles de las klipot. Y apenas comenzamos a elevarnos espiritualmente para ubicarnos en el Maljut de Assia. A nivel práctico esto quiere decir que no es Dios quien va a hacer los trámites bancarios por nosotros, ni quien va a negociar nuestros productos. Vivir en este mundo de espalada a Yesod implica que  lidiamos con el caos  y tenemos independencia de acción para traer la espiritualidad a nuestro nivel material. No es Dios quien viene, somos nosotros los que lo llamamos. Tu realidad eres tú quien la fabrica, si decides verla bella y fácil, por mayor dificultades que enfrentes, es tu decisión de belleza la que termina resolviendo esos problemas. Si en cambio eres negativo y quejoso, así mismo se expresara tu realidad. Se que muchas veces el caos nos ahoga y se nos dificulta ver la belleza del mundo. Pero la magia de Shabbat consiste es que nos ponemos de frente a Yesod para recargarnos de emociones superiores para la semana, y estas son como la caja de herramientas que nos va ayudar en nuestra tarea.

Mis amigos nuestras percepciones son ilusiones que podemos cambiar con solo decidirlo y tratamos de resolver nuestros desafíos basados en esas fantasías. El Ari nos está diciendo aquí, que si nos vamos a crear una fantasía pues que sea la mejor, la que nos de paz, la que mejor nos convenga para nuestra satisfacción. Al final nos daremos cuenta que hay una parte divina nuestra que aun cuando navegue en el caos, emerge para elevarnos por un rato.

 

 

Lo último que quiero tratar en esta porción es una historia que aparece en el Zohar, dice:

El rabino Hiya y el rabino Yosi caminaban por un camino y presenciaron una escena. Encontraron a dos hombres caminando, y al mismo tiempo un hombre muy pobre que venía les dijo a estos dos viajeros: Por favor, dame un pedazo de pan para sostenerme, porque he estado perdido en el desierto durante dos días y no he comido nada. Uno de los hombres se apartó, sacó las provisiones que había traído con él para el camino y se las dio; Le dio de comer y le dio de beber. Su compañero le dijo: -¿Qué harás cuando necesites comida ?, porque yo comeré la mía. Él le dijo: "¿Y  te parece que yo confíe en ti para darme comida para viajar?" El hombre pobre se sentó a su lado hasta que había comido todo lo que le habían dado, y el hombre que lo ayudó le dio el resto pan al pobre para que tuviera que comer, y siguió su camino.


El rabino Hiya dijo: Dios no quiso que fuéramos nosotros quienes diéramos de comer al hombre pobre.  Rabí Yosi dijo: Tal vez haya una sentencia inminente sobre ese hombre generoso, y Dios quería poner esta mitzva (buena acción) en su camino para salvarlo.

 

Mientras caminaban, el hombre generoso se agotó. Su compañero le dijo: "¿No te dije que no dieses tu pan a otro?" El rabino Hiya dijo al rabino Yosi: "Tenemos comida con nosotros, vamos a darle algo para comer." Rabí Yosi dijo: "¿Quieres quitarle su mérito?" El principio general es que el mérito de una buena acción depende del sufrimiento causado al que lo hace. La esencia de la protección otorgada por una buena acción es que, aunque una persona sufre por hacerlo no se arrepiente de hacer la mitzva.

Rabí Yosi quería que este hombre generoso tuviera la máxima protección y por eso no lo ayudo. Dijo: "Vamos a esperar, porque puedo ver por la forma de su rostro que la muerte tiene un control sobre él y Dios desea preparar un mérito para salvarlo . "

 

Mientras tanto, el hombre generoso se sentó a dormir bajo un árbol. Su amigo fue más lejos y se sentó en un camino diferente. El rabino Yosi le dijo al rabino Hiya: "Sentémonos y observemos, porque ciertamente Dios tiene intención de realizar un milagro para él". Mientras esperaban, vieron una mangosta enojada de pie sobre él. Rabí Hiya dijo: ¡Ay de aquel hombre, porque está a punto de morir! El rabino Yosi dijo: Este hombre es digno de un milagro de Di-s. Una serpiente se deslizó por el árbol con la intención de matarlo. La mangosta atacó a la serpiente y la mató. Entonces la mangosta giró la cabeza y siguió su camino.

 

Rabí Yosi dijo: "¿No os he dicho que Dios quería hacer un milagro por él, y no debéis quitarle su mérito dándole de comer?".

Mientras tanto, el hombre despertó de su sueño y se levantó para irse sin saber de que se había salvado de una muerte segura. El rabino Hiya y el rabino Yosi se le unieron y le dieron comida. Después de comer, le hablaron del milagro que Dios realizó para él.

 

Termino con la explicación que Rabi Yosi nos dejo en el Zohar dice: Bienaventurada es la porción del que hace bien con lo que es suyo y no con lo que tomó por robo o engaño, ya que despierta el flujo del Yesod llamado Tov (bueno), hacia la Congregación de Israel que es Maljut ¿Con qué es Yesod agitado? ¿Qué se utiliza para despertar a Yesod? La  caridad, ya que cuando se despierta la caridad, que es de Tiferet, ese bien se despierta hacia la Congregación de Israel. Por lo tanto, está escrito: "Y la caridad libera de la muerte". (Proverbios 10: 2) ¿Cuál es la razón de esto? Porque la caridad es el Árbol de la Vida, el cual se excita contra el Árbol de la Muerte para tomar a los que están conectados con ella, y los salva de la muerte.

En fin mis amigos,  cada cosa que hacemos tiene una repercusión en nuestra vida y en nuestro mundo, estemos consciente de ello o no.

 

Con esto me despido y les digo hasta la próxima parasha

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Parasha Behar-Behukotai 2017 KR.mp3
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Comentarios: 1
  • #1

    Ray Paz (sábado, 27 mayo 2017 02:02)

    Querida Maciel, saludos y bendiciones. Esta porción me deja aclarado muchas cosas que venía desde ya aplicando en mi vida de tal manera que lo confirman estas sagradas escrituras. Puntualmente estoy consciente que somos nosotros responsables de nuestras propias circunstancias Ley de causa-efecto. Por otra parte la hermosa reflexión de hacer el bien, me parece extremadamente hermosa. En este sentido os cuento que este era es decir, en el pasado mi gran problema que sufria desde mi mente y corazón el problema de mis hermanas imponiendoles y exigiendoles que hicieran esto o aquello, lo cual un buen día comprendí que eso me afectaba en mi vida personal, posteriormente comence mi propio depertar espíritual y con el tiempo a poner en práctica algunos conocimientos, tan es así que pienso que mientras más servicios atendemos más nos servimos a nosotros mismos desde la perspectiva que aquella persona que menos sabe es la que más enseña.

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Kabalah Renovada 2015

 

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