Parasha Bamidbar

 

Y le dijo el Eterno a Moisés en el desierto de Sinaí en el tabernáculo, el día primero del segundo mes del segundo año, después de la partida de la tierra de Egipto. Haced el censo de toda la congregación de los hijos de Israel, por sus familias y sus casas paternas, tomando en consideración los varones de veinte años para arriba, es decir todos los hombres aptos para empuñar armas en Israel.

 

Con esta parasha iniciamos un nuevo libro correspondiente a Zeir Anpin. Bamidbar significa en el desierto y es un libro bastante intenso. Él nos enseña que en el desierto nos espera  la Torá, pero también en el desierto experimentamos los desafíos.  La cuenta del Omer nos enseña que recibimos la Torá para poder transitar el desierto en 49 días, pero contrario a eso, el pueblo vagó 40 años allí. ¿Por qué? porque metafóricamente en el desierto viven todos los demonios, y aun cuando seamos un profeta como lo fue Miriam, la hermana de Moisés, el poder que tienen estos demonios es tan fuerte que ocasionan nuestras caídas. Es por eso que Miriam hizo lashon hará contra su hermano a pesar de todo lo que había vivido, y es también por eso que el pueblo después de vivir todos los milagros de la salida de Egipto, después de ver la voz de Dios a los pies del monte Sinaí, cometieron idolatría. Esto significa para nosotros que en el desierto de las emociones viven nuestras miserias y carencias. Aprendemos que el desafío está en nuestras emociones porque ellas representan la caída o la desconexión con los mundo superiores, ya que el mundo de formación o emocional llamado Zeir Anpin es un puente entre el Creador y nosotros, entre Binah y Maljut, así que obligatoriamente tenemos que pasar por allí para poder manifestar, es decir, no existe el éxito si no hemos librado y ganado la guerra contra nuestra propia negatividad.

 

Está escrito en la Torá que el pueblo conectó con Dios en el desierto de Sinaí para luego llegar a la tierra prometida, es decir, nuestro trabajo es pasar por el desierto, que significa vencer los desafíos espirituales para ganarnos el placer de una vida terrenal plena. Ahora esto no significa rezar ni meditar ni ir a las iglesias, la espiritualidad significa desarrollar las cualidades de Israel (compasión, voluntad, amor, determinación, disciplina, gracia, belleza, refinamiento, honestidad, sinceridad, caridad, etc) en otras palabras, desarrollar midots o cualidades de la luz. El Zohar nos explica que Israel es un estado completo que derrama bendiciones desde el mundo de Atziluth.

 

Hay otro punto importante, esta parasha y este libro están asociados a la frase: “la Torá está en el silencio”. Esto quiere decir que la conectividad entre el nivel de Nefesh y de Neshama es el Ruaj, que es el nivel de alma correspondiente a Zeir Anpin. Y sabemos que  el Ruaj corresponde al habla. De aquí surge la pregunta: ¿Cómo asociamos esto a la frase anterior? La relación está en que recibimos la Torá en el desierto y el desierto es silencioso mis amigos. En otras palabras, ese ambiente hostil que encontramos en los distintos desiertos que encontramos en nuestras vidas, se trata de las consecuencias de nuestro verbo, específicamente  los 5 tipos de  lashon hara que tratamos en el Omer, las mentiras y las malas palabras.

 

El tránsito del pueblo por el desierto fue una depuración para poder volverse digno de recibir la Torá. Esto no es dogmático, recibir la Torá no se trata del documento escrito, ni algo que pertenece a los judíos, se trata de recibir el conocimiento y el entendimiento para formarnos como un humano completo, es una entidad en absoluta unificación con el sistema de la creación.

 

Lo que nos separa del Creador es el desierto (Zeir Anpin). Esto es importante porque si la Torá se hubiese entregado en Israel, se podría atribuir la identidad de la Torá a ese pueblo, de la misma manera como todo lo que hay en mi casa me pertenece. Pero no, La Torá se da en el desierto donde no hay soberanía, porque es un sistema de códigos para el mundo entero. Esto es lo que podemos responder a aquellas personas que nos dicen, que los no judíos no pueden practicar shabbat o cualquier otra mitzvot.

 

Nadie es dueño de los preceptos porque de lo contrario esto estuviera señalado en la Torá. Por eso en el Zohar de esta porción aparece el precepto de la ablución de las manos y es categórico en el lavado de las manos al despertarse, de lo cual hemos ya hablado muchas veces. Pero la Halaja es aún más determinante, pues nos dice que cada vez que tocamos algunos de los orificios de nuestros cuerpo debemos hacer el Netilah Yadaim porque la Sitra Ajra (la inclinación al mal) está parada en la entrada de cada orificio y al tocarla ella salta sobre nosotros extendiéndose por todo lo que tocamos.

 

Explica el Zohar  que al despertar tenemos un resto de muerte desencarnado que permanece en la yemas de nuestros dedos, un residuo que quedó de nuestro "beso de muerte" la noche anterior. Ya sabemos que dormimos para que nuestra alma se recargue en el mundo de Atziluth. En la tradición kabalística el beso representa la transferencia del aliento vital, del hálito, del espíritu o alma. Es decir, esta expresión del beso de muerte se trata de que “Al morir por el beso de Dios, el espíritu del hombre sale por la boca y se une con Él, quien por unos instantes se ha disfrazado de muerte. En este sentido está escrito en el Talmud: ‘La más penosa de las muertes es la del garrote, la más dulce es la del beso divino”.

En otras palabras cada vez que dormimos, es como si tuviéramos una muerte dulce y por eso se llama el beso divino de la muerte.

 

Otro punto importante  a tratar es  que esta parasha se lee siempre antes de Shavuot, porque en sí misma representa una preparación a esta apertura cósmica, porque Shavuot representa la recepción del fuego sagrado que en nuestro estado normal de consciencia nos haría daño. Es como si le diéramos una luz de bengala a un bebé de un año, seguro se quemará porque lo primero que haría es querer tocarla. Así mismo sucedió en el Sinaí, la Torá representa la madurez, la completitud del mundo emocional que se resume a la conquista  de la humildad y aceptación al otro como parte de sí mismo. La Torá nos dice que el pueblo de Israel era uno al pie del monte Sinaí al momento de su recepción, lo que quiere decir es que la unidad es la condición para Shavuot.

 

Hay una bella historia jasídica que nos refleja esto: un hombre estaba en su lecho de muerte y sus 10 hijos lo acompañaban. El hijo mayor le dice a su padre:

Papá ¿tienes algún consejo que darnos?

El hombre le responde: cada uno tome un fósforo, así  lo hicieron los 10 hijos.

Luego el hombre les dijo, ahora partan el fósforo a la mitad y metánlo a la basura. Ellos obedecieron a su padre.

Entonces, también en la habitación estaba el nieto menor y el hombre se dirigió a él. Toma ahora 10 fósforos y átalos por los dos extremos para formar un paquete.

El chico así lo hizo. Luego el hombre le dijo, ahora trata de partirlo a la mitad. El chico trato y no pudo.

El hombre le dijo: deja que alguno lo intente. Así que dos de los hijos lo intentaron y no pudieron romper el paquete de 10 fósforos.

Entonces el hombre les dijo, este es mi consejo: si cada uno de ustedes está en su mundo sin ocuparse del otro, se vuelven tan frágiles como el palito de fósforo que rompieron  a la mitad, y serán desechables. Si por el contrario están unidos por los dos extremos, tanto en sus cabezas como en sus acciones, nada puede romperlos. Solo unidos tendrán la fuerza para perpetuarse.

Esta porción nos habla del contar y esto tiene varias lecturas. Por un lado cuando cuentas sabes  lo que tienes, es decir sabes si hay 20, 21 o 22, de modo que puedes saber con cuanto cuentas para realizar lo que deseas hacer. También significa que esto es como si tenemos una obra de arte dividida en trozos para ser ensamblados, si falta una pieza la obra se desvaloriza, es imperfecta.

 

Por otra parte contar significa limitar, qué es lo contrario a la luz infinita. Pero entonces ¿por qué Dios manda a contar a esta gente? Explica el Zohar que Dios bendijo al pueblo, luego los mando a contar y luego los bendijo de nuevo. Todo esto para enseñarnos que la bendición unifica, y que aun si limitamos (contando), podemos reparar bendiciendo de nuevo lo limitado.

El Zohar enfatiza que la bendición no puede descansar en una cosa contada. ¿Por qué? Porque la palabra Bendición / BaRaJa connota una "duplicación" que viene dado por el valor numéricos de sus letras de raíz Beit (2) Reish (200) y Chaf (20). Es decir, las bendiciones  doblan lo bendecido, pero si ya hemos limitado determinando un número específico, ya cerramos la posibilidad de doblarse, de extensión. También nos explica que la limitación nace del Tzimtzum, que es lo que hoy conocemos como Bigbang pero que es en realidad constricción.  Y esto se relaciona con el juicio severo que hacemos los unos contra los otros.

 

Dice el Zohar Venga y vea: el que habla en alabanza de su amigo, de sus hijos, o de su dinero o riqueza, también debe bendecirlo y reconocer esas bendiciones.

 

Y si cuenta las alabanzas de su amigo, pero no da gracias por estas bendiciones, primero será castigado desde arriba ante su amigo .Y si él lo bendice, él que bendice será bendecido desde arriba. Y él debe bendecirlo con un buen ojo y no con un mal de ojo. Y en todas las cosas, Dios desea tener las bendiciones dadas con un buen corazón. Y puesto que cuando uno bendice a su amigo, Dios desea bendecir con buen ojo y buen corazón, así mismo cuando uno da gracias a Dios ciertamente debe estar en buen ojo, y con un corazón bueno y amoroso. Esto es lo que significa "Y amarás a tu Dios con todo tu corazón"

 

En otras palabras mis amigos, para que la Beraja descienda a nosotros tenemos que ser capaces de sentir verdadera  alegría por las bendiciones que el otro recibe. Es muy importante la intención que ponemos en la mirada que tenemos sobre el prójimo. Dice el Zohar que una mirada de ojo estrecho puede aumentar la negatividad en el mundo. Debemos juzgar por el lado del mérito, no por la culpa. Es decir, no importa la procedencia de lo que el otro tenga, si lo tiene es por merito así no podamos ni entenderlo ni aceptarlo, notablemente cuando vemos actos de descarada corrupción. Esto no es nuestro problema, pues aun así, tenemos que ver la bendición porque al juzgar favorablemente detenemos el poder del Ayin HaRah, del mal de ojo. Esto es un mero acto de inteligencia pues los ojos están conectados con  Jojmah, así que detener el Ayin Hara permite que desde allí se abra un canal de flujo divino para nosotros.

 

Este punto es capital porque el Zohar nos enseña que nunca debemos ver el rostro de un malvado, de un Rasha, es decir de una persona que encarna el mal, porque la klipa que está sobre él salta sobre nosotros y es lo que más tarde nos ocasionará problemas y obstáculos, es como si colocáramos 15 kilos de peso en cada pierna. Mientras más peso más nos cuesta avanzar. Lo cual nos recuerda el opuesto, que es el episodio cuando Moisés desciende del Sinaí y su rostro brilla. La lección aquí es que cuando estamos en el desierto, cuando algo no va bien, observemos el rostro del tzadik y no del malvado. Evidentemente pocas personas tienen acceso a un tzadik actualmente, pero en lugar de esto tenemos las conexión llamadas hilulot. Al estudiar la vida de un tzadik, al invitarlo a estar en un lugar afín  en nuestra casa encendiendo  una vela en su nombre, estamos observando su rostro.

Con esta reflexión me despido y les digo hasta la próxima parasha.

Maciel

Descarga
Parasha Bamidbar 2017 KR.mp3
Archivo de audio MP3 8.2 MB

Si desean incorporarse a nuestro grupo de estudio, pueden escribir a kabalahrenovada@gmail.com para pedir incorporarse a nuestro grupo de whatsapp dejándonos el numero de teléfono con el código del país determinado o seguirnos por facebook que con gusto los añadiremos.

Escribir comentario

Comentarios: 6
  • #1

    José Antonio Fernández (lunes, 22 mayo 2017 19:41)

    Gracias Saludos y Bendiciones hoy y siempre Que Hashem guíe tus pasos

  • #2

    Nancy Naomi (martes, 23 mayo 2017 23:14)

    Toda Rava, muy elocuente Parasha., HaShem cuide y guarde a Uds
    Shalom!
    Nancy Naomi.

  • #3

    cruz torres (miércoles, 24 mayo 2017 15:50)

    gracias en resumen entiendo haz bien sin mirar a quien solo DIOS juzga, me gusto lo de las manos, lo habia leido sin comprender mucho

  • #4

    Estela del Rocío Valarezo iglesias (viernes, 26 mayo 2017 06:13)

    Gracias desde el fondo de mi corazón, reciba muchas Bendiciones, yo no soy Judia pero el recibir estas enseñanzas alegran mi alma �����������

  • #5

    Ray Paz (domingo, 04 junio 2017 08:59)

    Estimada y querida Maciel. Miles de bendiciones para tí que Yud Hei Vav Hei, continúen bendiciendote y guiando tu camino de la luz. Estas sagradas palabras llenan mi alma y de seguro la de los compañeros de este grupo.

  • #6

    Haiskel Peñalver (miércoles, 14 junio 2017 08:20)

    Shlom Ubrajot.Paz y Bendiciones para ti y tu estimada Tzedaká

Atención: Los campos marcados con * son obligatorios.

Kabalah Renovada 2015

 

kabalahrenovada@gmail.com