Parasha Beshalaj

 

"Y ocurrió que envió el faraón al pueblo fuera de egipto, este no fue conducido por el Eterno por el camino de la tierra de los filisteos que estaba cerca, porque se dijo Dios que el pueblo no se arrepienta al ver guerra y quiera volver a Egipto, e hizo Hashem que el pueblo tomara el camino del desierto dando un rodeo hacia el Iam Suf.” 

 

En general cada shabbat tiene el nombre de la Parasha de la semana, pero no en este caso, este shabbat se llama Shira, por el poema que aparece en esta parasha: el Shirat Hayam. Este poema encierra el poder de la gratitud y la alegría que se produjo en el momento de cruzar el Yam suf.( el mar de los juncos)

 

Shira no quiere decir canción, quiere decir plegaria y comienza revelandonos el importantísimo liderazgo que asumió Miriam, la Hermana de Moshe en ese momento. 



Los sabios nos permiten ver que hasta ese momento el liderazgo de Moshe no era suficiente como para lanzarse al mar a ciegas, recordemos que aún no se recibia la Torá. La gente habia visto los milagros y que Moshe decia que venían de Dios, pero lo que pensaban era que Moshe tenía una fuerza o un  Dios más poderoso que los Egipcios, quienes también hacían alarde de actos mágicos proveniente de dioses paganos, así que aún no era algo tan extraordinario, hasta que se abrió el Mar en dos, creando un pasillo de un piso seco en medio del mar. Es aquí realmente cuando comienza la salida de Egipto en la cabeza de la gente.

 

 

 A pesar que el líder de la tribu de Yehuda se lanzó al mar, el Ángel que lo rige no quería dejar pasar al pueblo y el agua le llego al cuello ya a punto de ahogarse, así que nadie quería seguirlo.  Mirian entonces, tomó su pandereta en la mano y todas las mujeres la siguieron para danzar y cantar. Es así como todo el pueblo las siguió en la travesía. 

A dónde quiero llegar con esto es a que entendamos que para lograr elevar una oración o una voz que permita crear un milagro es necesario el equilibrio de las dos energías, la masculina representada en Moshe y la femenina la representada en Miriam.

 

El desequilibrio entre estas dos polaridades podría ser responsable de carencias en nuestra vida. Ahora no podemos caer en el error de creer que equilibrar las polaridades significa tener 50 por ciento de energía energía y 50 de masculina. Venimos con una energía predominante, independientemente del sexo del cuerpo en el que nacemos, y esto forma parte de nuestra corrección, por eso no podemos castrar lo que somos.  

 

El equilibrio consiste en tomar consciencia de la energía predominante en nosotros y de la que está en desventaja, seguidamente trabajar para rescatar la energía en desventaja. Sin embargo no siempre es fácil, Por ejemplo, hay muchas mujeres que se han visto obligadas a extraer energía masculina de su parte carente para poder subsistir. El problema es que la obligación crea resentimiento y la mujer se desproporciona en la utilización de lo masculino. Entonces el masculino externo rechaza esta forma de expresión en la mujer, porque lo masculino es la demostración de la expresión externa y lo femenino naturalmente es interna. Es decir, el hombre por naturaleza necesita sentirse el hombre y no en competencia con la mujer. 

 

Ahora la incoherencia está en que las mujeres que han creado este desequilibrio masculino desean profundamente que llegue el masculino externo que tome el lugar que ellas asumieron, sin embargo el desequilibrio que han creado no lo provoca. 

 

Como nos equilibramos? es la pregunta lógica que sigue. Tanto para la energía predominante de los femenino como de lo masculino, la meditación es una excelente manera de equilibrarse. Si durante la jornada una mujer ha expresado intensamente las cualidades masculinas,al final del día se recomienda danzar, pintar, darse un baño relajante, un masaje o colocarse ropa femenina. En otras palabras regresar al contacto de todo los que nos lleve a profundizar en nosotros mismos. Y para el hombre lo mismo, arreglar cosas en la casa, preparar una buena comida, invitar amigos y ser un buen anfitrión, etc.Cuando ambas partes se acercan a lo opuesto en lo interno, lo externo se manifiesta también.

 

Ahora cambiando de tema, Hay un midrash que dice que este acontecimiento de la apertura del mar fue la undécima plaga, porque esta término de extirpar el poder del faraón. Sabemos que  cuando las aguas volvieron a su cauce, se llevó con ellas al ejército del Faraón.

 

Todo el mundo habla de 10 sefirot, pero en verdad son 11 porque  hay 1 que está oculta o fuera de nuestro alcance llamada Daat. En este caso dicen los sabios que Hay 11 atributos divinos, que son 11 fuerzas fundamentales que dirigen al universo y que están en todo y en todos. Los Jajamim dicen que estas 11 fuerzas se clasifican en 3 categorías. La primera es Keter, la segunda es llamada Jabad, nombre que corresponde a las iniciales de las 3 sefirot Jojmá, Biná y Daat y la tercera categoría es llamada Nukva ques la unión de Zeir Anpin, que corresponde a Jesed, Guevura, Tiferet, Netzaj, Hod Yesod  con Maljut. 

Son 3 categorías de 3 niveles diferente de intensidad de estas fuerzas.

 

Entonces el proceso de la salida de Egipto pone en evidencia estas 3 categorías y por eso sucede en 3 parashiot, Vaera, Bo y Beshalaj. Comenzamos con la liberación de las sefirot más débiles en Vaera, que son las emocionales y por eso son 7. Seguidamente con las intelectuales, que son 3, lo cual nos indica que son un poco más fuerte y aquí en Bechalaj se pone en evidencia al todopoderoso Keter, la más alta categoría. 

 

Ahora hay algo muy importante, esta energía se manifiesta en el capítulo 14, en los versículos 19, 20 y 21, en donde cada uno tiene 72 letras. En otras palabras estos 3 versículos son un microuniverso de estas 3 energías responsables de la salida de Egipto. Esta energia es conocida como los 3 versiculos que componen los 72 nombre de Dios, pero en verdad es un solo nombre de Dios de 216 letras que se compone en segmentos de 3, formando 72 atributo o segmentos de un solo nombre. Lo importante también es saber que este es el nombre de Dios del nivel de Zeir Anpin, por eso es importante visualizarlo completo primero antes de concentrarse en algún segmento en particular. Solo viéndolo como una unidad podemos unificar la fragmentación del mundo emocional, la unidad del nombre de 72 genera energía de Tiferet. Cómo lo sabemos?



72 es la guematria de Jesed, del amor y de la bondad y 216 es la guematria de guevura que es el poder y la fuerza. En otras palabras el descomunal poder que se necesito para abrir las aguas, tenía encerrado dentro de sí 3 dimensiones de Jesed, Jesed de Jesed, Jesed de Guevura y Jesed de tiferet, necesarios para  equilibrar la fuerza de modo de alterar el estado de la naturaleza y así producir un milagro que es energía de tiferet. Esto nos demuestra lo que se logra cuando equilibramos el deseo de dar con el de recibir, produciendo el compartir.



En otras palabras si queremos extraer atributos de estos 72 nombres tenemos que ser afines a la energía de estas 3 columnas para que realmente funcione.

 

Con esta reflexión me despido hasta la próxima

 

Un abrazo

Maciel




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Kabalah Renovada 2015

 

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