Elohim Yah, Yud


Por ser esta letra la que sigue a la Tet ט (quien representa el embrión Divino),  י Yud es el comienzo de la revelación de la Luz del Creador a sus criaturas (es el bebé fuera del vientre materno, con todos sus atributos).  Yud י viene de Yad (mano) y quiere decir punto, y aquí está la clave para describir sus atributos. Ella es la letra número 10 del alfabeto hebreo, y tiene también el 10 como valor guemátrico. 

La ciencia dice que el Big Bang fue una explosión (expansión), pero el Zohar define este suceso como tzimtzum (contracción), explicando que todo lo que antes era Luz, se contrajo en un solo punto (Yud י ), lo cual le dio paso al vacío. Hoy en día,  la ciencia ha demostrado que el vacío no existe (ese espacio que creemos vacío esta cargado de suprema inteligencia). En fin, este evento (el tzimtzum), desde tiempos inmemoriales, se ha definido simbólicamente como el punto dentro del círculo, lo cual, a su vez, es identificado como Dios en muchas culturas antiguas, y allí esta toda la definición de la esencia de Dios. En este punto (Yudי) está concentrada toda la Luz infinita. Así como  la semilla de un árbol contiene toda su esencia, con la programación de dar innumerables frutos, así mismo, ese punto de Luz, en donde quiera que esté, contiene todo los atributos de Dios o de esa Luz Divina.

Yud  י es la más pequeña de las letras de todo el alfabeto, pero es la que contiene la mayor fuerza; por eso, todas las letras del alfabeto hebreo comienzan a escribirse con una Yud י. Ella nos muestra que el más pequeño de los gérmenes puede producir al más grande universo, y que la más pequeña de las intenciones, si ésta es altruista, nos puede otorgar una fuerza inmensurable. 

Nuestra alma es Yud י, es un punto de Luz, una chispa de la Divinidad, pero lo que tenemos que realizar es que en ella está contenida toda la esencia Dios y todos sus atributos. Todo lo que podríamos alguna vez soñar esta allí en latente potencial de desarrollo, y la pregunta que debemos hacernos es: ¿por qué no podemos ser eso que tenemos allí? ¿Por qué no lo podemos extraer y dejar que esa información se desarrolle en nosotros como el árbol que queremos ser? La respuesta me evoca de nuevo la imagen del punto dentro de un círculo.


Esa gota de Luz infinita que poseemos, esta rodeada de fuerzas impuras que no le permiten desarrollarse. Pero si desde siempre hemos escuchado que la Luz es más fuerte que la oscuridad, ¿qué es lo que impide que esta fuerza se imponga? Muy simple: nuestro libre albedrío. El apego que tenemos con esas fuerzas impuras (el egoísmo), como es lo que conocemos, nos vincula a ellas como si fueran parte de nuestra individualidad. Estas fuerzas impuras nos dan la sensación de grandeza y de pertenencia. La realidad es que hasta que no surja el deseo de liberar esa Luz, ésta permanecerá allí en estado latente.


El Zohar  nos dice que el orden de las letras en el alfabeto hebreo hace referencia a la Luz directa procedente de Arriba, la Luz interna que llena las vasijas (la luz de la misericordia). Sin embargo, para la creación del mundo las letras se presentaron en forma inversa, desde la  última hacia la primera, haciendo referencia con esto a la Luz retornante (la luz que va desde abajo hacia arriba). Esta Luz hace referencia a las leyes del rigor producto del deseo egoísta. El propósito de nuestra  vida en este mundo, es hacer descender las letras en el orden correcto, es decir, mirar y actuar, como lo hace la Luz de la Misericordia, y vencer el egoísmo. Cada meditación que hacemos aquí es para atraer a esas letras, sigue ese orden, y es un paso más que nos direcciona hacia esa corrección. 

 

Hay que entender que la creación que se describe en la Biblia es el proceso de  corrección del hombre, y todas las actividades que se hacen en la Kabalah giran en torno a esto. En este sentido, el Zohar nos explica que  las últimas dos letras del alfabeto hebreo (Shinש y Tavת), se desprendieron del hombre tras el pecado original. Por eso, se considera que Yud י marca la mitad de la secuencia de las 22 letras, quedando Shin ש y Tav ת separadas de las otras 20. Esto es importante porque explica que es a partir de esta letra que entramos en un segundo nivel de corrección; ella es una especie de espejo en donde lo de arriba se refleja abajo.   A nivel practico esto se traduce así: cada cosa que está presente en tu vida, es un reflejo de cómo estás en el mundo de la energía. Es por eso que la Kabalah nos enseña que los problemas son oportunidades, porque como no tenemos la capacidad de ver la energía que gira en torno a nosotros (las fuerzas puras o impuras), éstas se manifiestan en abundancia, felicidad y amor, o, por el contrario, en dolor, escasez y problemas, llamando nuestra atención para que los veamos y corrijamos.

 

Yud י  encabeza el sagrado nombre de Dios Iod He Vav He יחוח. Ya sabemos que la letra inicial de una palabra es la semilla de su contenido energético. Este nombre es un código que nos explica cómo la Luz viaja por los mundos. Es como una fuente de vasijas que se van inundando una tras otra. Si queremos aprender a materializar, tenemos que seguir este proceso, que se resume en pocas palabras: "Ama al otro como a ti mismo, dándole al otro lo que quieres para ti mismo". Esta es la gran lección de Yud י.

Cuando abrimos este nombre hebreo Yud, obtenemos la  Iod י, la  Vav ו y la  Dalet ד. Esto quiere decir que este punto (que es pura bondad) se extiende hacia un lado y hacia abajo para convertirse en  Dalet ד (la letra número 4), la base de toda la existencia en Maljut (representado en los 4 elementos). Por eso, la carta que le corresponde en el Tarot de Marsella a Yud es la número 10, La  rueda de la fortuna. 

Si observas la carta mencionada, podrás distinguir varios símbolos: la rueda (que representa al ciclo de la vida), y 3 personajes ubicados en distinta posiciones. El personaje central es una criatura que está sentada sobre una base de madera. Por su posición, vemos que tiene la capacidad de detener o de permitir el movimiento de la rueda. Esta criatura tiene una espada apuntando hacia arriba. La espada representa a la justicia, y el hecho de que esté apuntando hacia arriba, nos llama la atención al Cielo (la Justicia Divina). Esto nos indica que es la Justicia Divina (o, lo que es lo mismo, la Ley natural de Justicia y Sabiduría de la vida) quien pone en movimiento o detiene la rueda.


Si nos quedara alguna duda de que lo anterior es así, la carta nos refuerza el significado de este símbolo: la espada apunta hacia el número romano X, el cual, en realidad, es una cruz de 4 brazos iguales disimulada. Pues bien, esta cruz disimulada nos conduce al Arcano 4 del Tarot: El emperador, aquel que imparte la Justicia y Sabiduría Divinas. Recordemos que, a inicios del Cristianismo, sus adeptos utilizaban distintas formas de esconder sus mensajes y enseñanzas secretas. El origen del Tarot se desconoce a ciencia cierta, pero sin duda, por su contenido, hoy podemos deducir que era una herramienta que sirvió de aprendizaje cabalístico, desde la época de su creación (esto de disimular un 4 entre una letra romana es una idea genial).


Según Pitágoras, "el 4 le da origen a todo lo que existe". Él lo comprendió cuando  demostró matemáticamente la relación entre el 4 y el 10: 1+2+3+4=10. Con respecto al poder mágico del 4 y cómo de éste se deriva el 10, este Arcano (la rueda de la fortuna) nos hace referencia a que, en nuestra realidad, hay cuatro mundos energéticos que tenemos que atender y trabajar; por eso, hay 4 personajes en esta carta (los 3 animalitos y la rueda).


Esta famosa Sabiduría Divina tan bien resguardada es un acuerdo: “Darle a todas las criaturas que existen todos los bienes, según la dignidad de cada uno”. Esta dignidad está definida por nuestras acciones y los resultados de las mismas. Los bienes son la abundancia ilimitada (es por eso que la naturaleza es tan abundante). Una razón más para comprender que lo que las religiones nos imponen sobre el voto de pobreza es antinatural.


Las otras dos criaturas que se encuentran en el Arcano 10, tienen otros significados. La que se ubica a la derecha, representa la misericordia y bondad, y es la que impulsa la rueda hacia adelante. Este animalito que nos muestra una parte de su rostro es de color amarillo, y esto es una de las características que nos permite saber que estamos hablando de energía  Tov (buena). El segundo animalito, el de la izquierda, representa al deseo de recibir, y, por su color carne, sabemos que representa el deseo materialista de tener.  Si este deseo es egoísta, la rueda no puede continuar girando, porque por su movimiento natural, éste choca con el deseo de dar (propio de la Luz), y éste es el que hace que el ciclo de la rueda se mantenga en movimiento. Esta segunda criatura toma más espacio dentro de la carta y tiene su rostro de frente, representando el libre albedrío del hombre, ya que es éste el que produce el mérito para obtener el “estado de gracia” que hace girar la rueda de la fortuna. Evidentemente, esta carta también nos habla de la importancia del diezmo, pero en esto no me voy a  extender en este momento (lo dejaré para próximos artículos). El mensaje más importante de esta carta es que en la interacción entra estas  fuerzas está la clave de la buena fortuna. 


En la numerología de Yud י está encerrado el secreto de "Aseret Hadibrot", mal traducido como "los 10 mandamientos". La traducción literal de la Biblia es: "10 palabras" (Keter, Jojmá, Biná, Jésed, Guevurá, Tiféret, Netzaj, Hod, Yesod y Maljut), y cada una de éstas es un germen de contenido infinito. En realidad, estas 10 emanaciones del Árbol de la Vida, ya estaban creadas. Esto que trajo Moisés del Monte Sinai, fue el método para navegar dentro de estas 10 emanaciones Divinas, para restituirlas en nosotros. Tal cosa como los mandamientos no existe; la sola idea del mandamiento está en contra del principio básico de la creación del hombre: el libre albedrío, el cual es la fuente de todos nuestros problemas. Si Dios nos hubiese dado mandamientos, el principio del libre albedrío estaría anulado. Es importante entender que el hebreo escrito en la Biblia, no constituye sólo palabras, sino que contiene códigos que revelan secretos (cada palabra es un paquete de energía). Si en la Biblia estuviera escrito "mandamiento" de Dios, estaríamos obligados a cumplir con éste, porque se convertiría en una ley; de allí es de donde viene la mala traducción: "los mandamientos de las leyes de Dios". Las leyes del hombre son las que podemos alterar, pero las leyes Divinas son rigurosamente inmutables, no están bajo nuestra potestad.


Yud י es el nacimiento de la Luz, por eso implica movimiento. Al resistirnos al cambio (movimiento), estamos bloqueando la Yud י. El miedo a lo desconocido nos impide progresar en muchos aspectos de nuestras vidas. Yud י nos enseña que el mundo es una aventura, un “viaje de turismo”, y cada día viajamos a un país que no conocemos. Con esa alegría con la que partimos de vacaciones, sabiendo que todo lo que va a pasar es bueno, así debemos confrontar nuestra vida cada mañana. Cuando vivenciamos problemas para concretar algo, tenemos a Yud יbloqueada, así como cuando tenemos dificultades para expresar nuestras ideas con un principio o un final concreto. Por ejemplo, una persona que habla en público y le cuesta cerrar su exposición (poner el punto final a su manera de expresarse o de sentir), tiene bloqueada la Yud י. Cada vez que le damos “largas” a nuestras ideas, que no concretamos, que decimos que haremos algo y luego no lo hacemos,  o cada vez que nos quedamos atascados en el resentimiento (alargando el final de ese suceso), estamos bloqueando la prosperidad que viene unida a Yud י. Por sus atributos, es evidente que  las propiedades de Yud יnos ayudan a resolver problemas de inseguridad y de autoafirmación.

 

En fin, amigo(a), ¿necesitas más razones para amar a estas letras?

 

¡Hasta la próxima!

 

Meditación práctica


Primeramente, se recomienda dibujar la letra (usa la imagen que está en el inicio, en blanco y negro). Luego, observarla de 3 a 5 minutos, cerrar los ojos y visualizarla  frente al tercer ojo. Seguidamente, se lleva la letra a la glándula pineal (en el centro de nuestro cerebro). Por último, se visualiza en el cerebelo (ubicado en la base de nuestra cabeza, en donde se conecta la columna con el cerebro). Para mayor claridad, observa la siguiente imagen, donde está señalada la ubicación de la glándula pineal y el cerebelo en nuestro cerebro.

 

 

La anterior instrucción también puedes escucharla en el audio (formato mp3) que te brindamos seguidamente. Recuerda que estas instrucciones son generales, y, por tanto, debes seguirlas para cuando inicies la meditación con cualquiera de las letras hebreas.


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INSTRUCCIÓN GENERAL.mp3
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Una vez que hayas realizado la práctica anterior de visualización, escucha la siguiente meditación, que está construida para que te conectes, de forma específica, con el Elohim Yah, Yud.


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MEDITACIÓN YAH.mp3
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Comentarios: 3
  • #1

    NASTIENKA (domingo, 09 agosto 2015 17:59)

    WOOOW ME FASCINO EL TEXTO GRACIAS POR LOS AUDIOS... ESPERO LEER MAS DE UDS,,GRACIAS..NAMASTE

  • #2

    Maciel (lunes, 10 agosto 2015 02:49)

    Gracias por tu comentario Nastienka, aqui en la pagina ya tienes una larga lista de articulos y audios que puedes seguir, ademas cada semana estamos publicando cosas nuevas. La idea es revelar informacion para mejorar en todos los aspectos nuestro nivel de vida, porque cada vez que alguien avanza a traves del conocimiento la luz se revela en este mundo y todos crecemos, por ello te invito a que compartas con tus amigos lo que aqui aprendes. Tambien estamos en facebook, asi que mantente en contacto con nosotros. Gracias y un gran abrazo.

  • #3

    Lali Fernandez (martes, 01 noviembre 2016 18:50)

    Muchas gracias !!! Estoy encantada con la informacion, tan detallada y por los audios! Voy a hacer la meditacion con la letra YUD ...

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